Ayuda y aprende algo más de nuestros felinos !!!
| Inicio | Quienes somos | Adopciones | Sobre los gatos | Colabora | Ayuda Animal | Enlaces |
EL CULTO AL GATO
El culto al Gato, aparece en el Antiguo Egipto alrededor del año 2900 A.C., y según la mitología la diosa gata Bastet, defendió al Dios - Sol Ra contra los ataques de la serpiente Apofis, una de las deidades del mal hija y esposa del propio Ra. Fue diosa de la guerra, de la fertilidad, de la alegría, de la maternidad, la fecundidad y otras virtudes femeninas, además de guardiana del hogar y feroz defensora de los hijos.
Para el culto, los sacerdotes escogían a un gato determinado y se le veneraba como si fuese una encarnación de la propia diosa; incluso se organizaban procesiones con barcas adornadas en las que se alababa al gato.

Los egipcios creían que los gatos traían bendiciones a las casas y por ello casi todas las familias poseían uno. Eran tan querido que comían igual o mejor que sus dueños, e incluso algunos eran los primeros en comer. Los más estimados eran los negros, por su rareza.
Tanto se apreciaba a los gatos que se consideraba que todos ellos eran propiedad del faraón, aunque éste permitía que los plebeyos los cuidaran. Los gatos incluso figuraban en la interpretación de los sueños, pues se decía que si un hombre veía a uno en sus sueños tendría una buena cosecha. Otro testimonio del amor de los egipcios a los gatos cuenta que, en una batalla entre persas y egipcios, el general persa ordenó a sus soldados arrojar gatos vivos por encima de la fortaleza de los egipcios. Se dice que los egipcios prefirieron rendirse antes que permitir que siguieran lastimando así a los gatos.

Los antiguos egipcios nunca dieron al gato un nombre especialmente significativo, sino que prefirieron llamarlo por su onomatopeya: Miw. El trato que se les daba era muy especial, casi tanto como el que daban a los niños. Si un gato caía enfermo se le atendía como a uno más de la familia, y si fallecía, guardaban luto, lo envolvían en lino y llevaban a momificar a la casa de la purificación. En señal de duelo, los egipcios se afeitaban las cejas. Si la familia tenía dinero ponían una máscara de cobre sobre el cadáver y se enterraba en sarcófagos de diferentes materiales, según el poder económico. Se les daba sepultura en un cementerio para gatos y el cadáver era acompañado por la familia y los amigos de la misma. El cementerio más grande estaba en Bubatis y a él acudían gentes de todo Egipto.
Paradójicamente, a pesar de lo anterior las leyes sin embargo prohibían expresamente tanto el perseguir como el matar a los gatos, a tal punto que si alguien era responsable de la muerte de uno de ellos corría el peligro de llegar a ser condenado a la pena capital.
Contacto adopciones: adopciongatosparraga@gmail.com. "Digital image content © 1997-2007 Hemera Technologies Inc., una sucursal perteneciente totalmente a Jupiter Images Corporation. Reservados todos los derechos".